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01/04/2026

Hantavirus

Todo lo que tenés que saber.

¿Qué es?

La enfermedad por hantavirus es una zoonosis emergente producida por virus ARN pertenecientes a la familia Bunyaviridae. Estos virus tienen distribución mundial y pueden producir en seres humanos formas clínicas graves, como ser el Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus (SCPH).

¿Cómo se transmite?

La transmisión al ser humano ocurre principalmente a través de roedores silvestres que actúan como reservorios naturales del virus. Estos animales presentan una infección crónica asintomática, eliminan el virus a través de la orina, saliva y excrementos. La principal vía de contagio es la inhalación de partículas virales presentes en heces, orina o saliva de los roedores infectados.

La transmisión generalmente ocurre al ingresar en el hábitat de los roedores, esto es, en áreas silvestres, zonas suburbanas y ambientes rurales, también en los peri-domicilios y durante el desarrollo de actividades laborales, recreativas, en lugares cerrados como galpones o depósitos, e inclusive en viviendas donde pueda existir circulación de roedores.

A su vez, existe también evidencia de transmisión persona a persona, y por ello, las secreciones y otros fluidos humanos deben considerarse potencialmente peligrosos. También pueden producirse contagios por contacto directo de excreciones con mucosas (conjuntival, nasal o bucal) o mordedura de roedores infectados.

¿Cuáles son sus síntomas?

El síndrome cardiopulmonar por hantavirus puede manifestarse desde un cuadro leve con fiebre inespecífica, hasta una forma grave con insuficiencia respiratoria aguda y shock cardiogénico.

Los síntomas iniciales suelen parecerse a los de un estado gripal e incluyen: fiebre superior a 38 °C, dolores musculares, escalofríos, cefalea, náuseas, vómitos, dolor abdominal y diarrea, sin compromiso de las vías respiratorias superiores. La detección y atención temprana son fundamentales.

Medidas de prevención

  • Evitar la convivencia con roedores y el contacto con sus secreciones (orina, saliva, heces).
  • Si se encuentra un roedor vivo en el domicilio o peridomicilio: usar trampas para capturarlo (no intentar tocarlo o golpearlo).
  • Si se encuentra un roedor muerto, rociarlo con lavandina junto con todos los objetos o superficies que hayan podido estar en contacto con él. Dejar actuar durante al menos 30 minutos. Luego, recogerlo utilizando guantes y desecharlo de forma segura: enterrarlo a más de 30 cm de profundidad o incinerarlo.
  • Impedir el ingreso de roedores a las viviendas y evitar que hagan nidos.
  • Tapar orificios en puertas, paredes y cañerías.
  • Ubicar huertas, pilas de leña u otros materiales a 30 cm del suelo y a más de 30 metros de la vivienda.
  • Cortar el pasto y eliminar malezas en un radio mínimo de 30 metros alrededor del domicilio.
  • Realizar la limpieza de pisos, paredes, puertas, muebles y alacenas utilizando una parte lavandina por nueve partes de agua. Dejar actuar al menos 30 minutos y luego enjuagar.
  • Humedecer el piso antes de barrer para no levantar polvo.
  • Tener especial cuidado en la puesta en marcha de ventiladores y de aparatos de aire acondicionado cuyos filtros o conductos puedan haber tenido contacto con polvo contaminado,  roedores o heces u orina de estos.
  • Ventilar por al menos 30 minutos antes de ingresar a viviendas, galpones, depósitos o refugios ubicados en zonas rurales o silvestres, especialmente si han estado cerrados por períodos prolongados. Usar siempre barbijo N95 al ingresar a estos espacios.
  • En caso de vehículos en desuso por varios días, ventilar el habitáculo antes de ingresar y utilizar el ventilador del vehículo con las ventanas bajas o puertas abiertas por un periodo prudencial para eliminar el polvo o aire que ingrese desde el motor donde puedan haber anidado roedores.

Fuente: Ministerio de Salud 

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